Algo extraño sucede cuando nos convertimos en padres: dejamos atrás nuestros intereses y comenzamos a disfrutar las atracciones dirigidas a los más pequeños; comenzamos a planear viajes a lugares donde nuestros hijos puedan divertirse. En muchos casos, esto significa que dejamos de visitar museos. La buena noticia es que no tienes que esperar a que tus hijos crezcan para visitar estos lugares; si sigues estos consejos, tus hijos verán a los museos como lugares divertidos y entretenidos.

1. Ofréceles lo que quieren

155507432_c51b65a0ea_o

¿Tu hijo o hija ama a los dinosaurios? Tyrrell Museum en Alberta, Canadá será perfecto para él o ella. Allí encontrarás fósiles y dinosaurios de variadas especies. ¿Tus hijos quieren ser astronautas? Kennedy Space Center y el Museo aéreo espacial de Washington, D.C son la alternativa ideal. ¡Se trata de buscar un museo que tanto tú como tus hijos podáis disfrutar!

2. El arte callejero es una buena opción

6400724293_5096f0985f_b

En lugar de encerrar a tus hijos en un edificio en que impera el silencio y la contemplación, busca el arte en la calle. El arte mural se ve mucho en Filadelfia, EEUU, donde existe un paseo repleto de grafitis. Esta atracción también la podrás encontrar en Toronto, Canadá o en las exhibiciones al aire libre de Sarasota, Florida. Si viajas a París, no será necesario ir al Museo del Louvre, en las calles hay numerosos murales como los de Le Mur des Je t’aime, donde la frase “Te quiero” ha sido escrita en más de 250 idiomas.

3. Busca museos interactivos

7616437330_6879155ff5_o

Muchos de nosotros aprendemos mejor a través del tacto y del juego. Esto se aplica aún más para los niños, quienes disfrutan los museos que fomentan la interacción. En el Museo de Experiencia Music Project (EMP), de Seattle, podrán disfrutar y aprender con instrumentos musicales. Los centros de ciencia son siempre un éxito, como es el caso de NEMO en Ámsterdam, que ofrece diversión por dentro y por fuera.

4. Haz visitas cortas

3708862419_4c06247fac_b

El secreto de una buena estrategia es dejar a los chicos con ganas de seguir disfrutando. Cualquier espacio será aburrido si te quedas demasiado tiempo. Haz visitas cortas para que siempre tengan ganas de ir al museo. Si vas a París, en el popular Champ de Mars te llevarás las fotos de la emblemática Torre Eiffel mientras tus hijos disfrutan del antiguo carrusel que embellece el lugar.

Si tienes dudas u otras recomendaciones para visitar museos con tus hijos, no olvides publicarlas en la sección de comentarios. ¿Te ha gustado el artículo? Entonces no te puedes perder Londres: 5 museos para ir con niños.

Imágenes: LASZLO ILYESMTOHenk-Jan van der KlisKoen BrouwerDavid Meenagh