Los nuevos productos tecnológicos que llegan al mercado, hacen que los potenciales clientes cambien en más ocasiones de lo habitual sus dispositivos interactivos, puesto que las especificaciones de todos ellos están en continúa mejoría, y lo que un mes es el último modelo, pasado un breve espacio de tiempo se convierte en obsoleto.

Esos aparatos electrónicos antiguos, que ya no cumplen la función que desempeñaban cuando eran recién estrenados, se convierten en basura electrónica que el ciudadano en cuestión deberá desechar antes o después. Televisores, celulares o computadoras son algunos de los máximos exponentes de e-waste o chatarra de última generación que deben ser eliminados para no contaminar el medio ambiente.

La problemática del e-waste no invita al optimismo

El panorama del e-waste no invita al optimismo

Es aquí donde surge la motivación para que el casino online Betway realice un informe sobre toda esta situación en la era actual de la generación de residuos electrónicos, y cómo estos deben desecharse para causar el menor trastorno posible a los ecosistemas que tenemos a nuestro alrededor.

La educación desde la escuela es fundamental para que las nuevas generaciones sopesen de una manera clara la preservación y conservación medioambiental. Inculcando estos valores desde edades tempranas, la sociedad dará un gran paso adelante en su objetivo de permitir a los ciudadanos del futuro disfrutar del Planeta Tierra, en unas condiciones muy cercanas a las actuales.

Todo este e-waste generado va en contra de dicho objetivo, pero lo cierto es que como el consumo de tecnología va a seguir multiplicándose año tras año, se deben tomar medidas para minimizar los daños medioambientales cuando se desechen los aparatos electrónicos. Aquí será fundamental un correcto reciclaje, ya que verter esta basura en un contenedor genérico o directamente a la naturaleza es contraproducente si queremos llegar al objetivo natural de conservación.

Estas medidas deben ser de obligado cumplimiento para todos los habitantes del planeta. En 2017 se estima que alrededor de 44,7 millones de toneladas fueron las que se generaron a nivel mundial, y esa cifra seguirá creciendo en los próximos años hasta llega a 120 millones de toneladas de basura electrónica a mediados de siglo. Sin duda una barbaridad que hay que atajar con buenas prácticas sostenibles para el tratamiento de esa basura electrónica.