Flandes, una de las regiones de Bélgica, está formada por tres auténticas joyas: Brujas, Gante y Amberes. Destino ideal para cualquier amante de la historia, de la arquitectura y del delicioso chocolate, y centro del comercio europeo durante la Edad Media y punto de inspiración para los artistas del siglo XV y XVII. ¿Te vienes de ruta?

1. Brujas

Brujas es, sin duda, una ciudad que consigue tocar el corazón de cualquier visitante. Es una de las ciudades medievales mejor conservadas del mundo, 20 kilómetros la separan del mar del norte y está conectada con Gante y Amberes a través de una red de canales y ríos navegables. Esta red de canales, motivo por el que se la conoce como la Venecia del norte, la convirtieron en un importante centro comercial.

Brujas

¿Qué ver en Brujas?

Entre su magia y encanto se esconde Minnewater, también conocido como Lago del Amor, siempre rodeado de pequeños bosques, puentes de piedra y edificios medievales. Justo al lado se encuentra Beginhof, un conjunto de casas que sirvió de refugio para las viudas y huérfanas de guerra y que, actualmente, está habitado por monjas benedictinas. Sin embargo, lo más impresionante es Belfort, la torre más característica de Brujas y que alcanza los 83 metros de alto y posee ni más ni menos que 42 campanas. Esta torre sirve como punto de referencia para encontrar el mismísimo corazón de la ciudad: las plazas Markt y Burg.

Y la mejor manera de darle punto y final a la ciudad de Brujas es dejándose tentar por las chocolaterías artesanas que ofrecen auténticos regalos para el paladar.

2. Gante

Aproximadamente, una quinta parte de los habitantes de Gante son estudiantes y eso la convierte en una ciudad llena de vida y en una de las más animadas de Europa. Y aunque algo más limitada, esta preciosa ciudad también posee una interesante red de canales y un bonito centro urbano medieval.

Gante

¿Qué ver en Gante?

Gante es más grande que Brujas y la separan de ésta unos 30 minutos en tren. Su núcleo medieval está concentrado en el barrio de Patershol y su calles son ideales para conocer la gastronomía local y su artesanía, pero en Werregarenstraat, conocida como la calle de los grafiti, se entremezclan tradición y modernidad y se convierte en un lugar de expresión para los artistas.

El Castillo de Gante, antigua residencia de los condes de Flandes, más tarde una fortaleza y, por último, una prisión, es una de las visitas más obligatorias. También hay aquí un precioso campanario de 91 metros de altura, conocido también como Belfort, que ofrece unas impresionantes vistas de toda Gante. Y como visitas imprescindibles habría que añadir también la Catedral de Gante, el ayuntamiento y la iglesia de San Nicolás.

3. Amberes

A Amberes se la conoce como la capital del diamante debido a su alta producción de diamantes en bruto. Además, posee uno de los puertos más importantes de Europa gracias al navegable río Escalda y ha sido siempre una de las ciudades comerciales más importantes del norte.

Amberes

¿Qué ver en Amberes?

En la Plaza Mayor se encuentran los inicios de la ciudad, siempre rodeada de numerosos edificios renacentistas, del impresionante Ayuntamiento de Amberes y acompañada de la magnífica fuente de Brabo. La visita puede continuar con la Catedral de Amberes, situada junto a la Plaza Verde, y el espectacular Castillo de Amberes.

Y la visita no acaba aquí. Esta ciudad esconde varios museos muy interesantes, como la Casa Museo de Rubens, el Museo de Bellas Artes de Amberes y el Museo de los Diamantes.

Y si estas tres ciudades te han parecido increíbles y espectaculares, ¡no dejes Bélgica sin conocer su preciosa capital!

Fotografías: jesuscm [thanks for 5 millioNacho Montero KabukimanLourdes M. MontañezWilliam Helsen

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.