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Es quizá la imagen más típica y conocida de Dinamarca, pero este país es mucho más que la Sirenita. Basta alejarse un poco de Copenhague para encontrar pueblos en los que hace siglos que se detuvo el tiempo, castillos de cuento y parajes naturales asombrosos. ¿Necesitas razones para animarte a recorrer este fantástico país? Aquí las tienes.

1. Aarhus y Aalborg

Son dos bucólicos pueblos situados en la península de Jutlandia. En Aarhus podrás acercarte a la vida de los antiguos habitantes del país recorriendo su “Pueblo Viejo”, un museo al aire libre con 75 casas de madera de los siglos XVII y XVIII procedentes de todo el país. Disfrutarás adentrándote en antiguas farmacias, tiendas de comestibles, talleres y hasta una aduana.

Aarhus

En Aalborg aún podrás retroceder más en el tiempo visitando Lindholm Hoje, un cementerio de la Edad de Hierro y de la época de los vikingos con cerca de 700 tumbas. En un pequeño museo podrás aprender, además, cómo era la vida en aquellas épocas.

2. Ribe

Riba

Es el pueblo más antiguo del país. En sus calles se pueden contemplar casas de madera del siglo XVI perfectamente conservadas. Su catedral, con dos torres completamente distintas, es uno de los mayores templos cristianos de Dinamarca. Si vas en verano podrás acompañar durante la noche a un curioso personaje, un vigilante nocturno que hace la ronda para avisar a los vecinos de que es hora de acostarse.

3. Castillo de Frederiksborg

Frederiksborg

En un país donde puedes disfrutar de castillos y palacios maravillosos solo hablaremos del que muchos consideran el más bonito del país. El castillo de Frederiksborg se levanta majestuoso sobre tres pequeñas islas. De estilo renacentista, residencia real durante casi un siglo y restaurado en varias ocasiones por distintos motivos, su interior es tan impresionante como sus fachadas.

4. Mons Klint

Mons-Klint

Son unos imponentes acantilados que se precipitan al mar Báltico en la isla de Mon. Con sus siete kilómetros de longitud y sus más de cien metros de altura forman, además, un curioso paisaje por el color blanco de su roca caliza. Desde lo alto se puede apreciar una fantástica vista del Báltico, pero también es posible recorrer algunos tramos por la base. No hay mejor manera de contemplar cómo se refleja la luz en el blanco de los acantilados y maravillarse de su contraste con el azul del cielo y del mar.

5. Skagen

Skagen

El viento y las olas azotan con fuerza las playas de este pueblo, situado en el punto más septentrional de la Dinamarca continental. Casas de colores rojo y amarillo, el Vippefyr, réplica de uno de los primeros faros daneses y una curiosa iglesia que aparece y desaparece de entre las dunas son algunos de sus atractivos. A su alrededor, el parque Grenen, una increíble zona de bosques, dunas y  playas.

Y si aún te quedan ganas de más puedes visitar Odense, la ciudad de Hans Cristian Andersen, o el casco antiguo de Moravia. ¿Imaginabas que Dinamarca ofreciera tantos atractivos? Seguro que no. Compártelo y visita contempla El increíble Sol de Medianoche, te encantará.

Imágenes: Piet en Anneke Admiraal MnemoCasper MollerDavid LebechGreg EmelMichael.