Historia de un viaje a Marrakech (III)
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¡Y sigue esta fantástica historia de un viaje a Marrakech! Cuando me encontré, a la mañana siguiente, desayunando en el Riad Le Coq Fou, supe que este viaje me iba a apasionar: nada más empezar el día, nos trataron como a unas verdaderas reinas -en exceso, bajo mi punto de vista. Así que ya sabéis dónde hospedaros en vuestra visita a Marrakech. Pero si quieres seguir conociendo más de esta ciudad… ¡El día estaba a punto de comenzar!

Los curtidores de Marrakech, un espejo a otro mundo

Después de escribir algunos de los artículos que ahora estás leyendo – espero que con interés – fuimos a uno de esos lugares en los que se te pone la piel de gallina, no por su belleza sino por su decadencia. Las curtidorías están situadas al norte de la medina, y son una visita obligada para todos los que quieran conocer esta ciudad y cultura. 

Marrakech

Su ubicación es algo confusa así que, a no ser que seas uno de esos seres humanos con una orientación privilegiada, te recomiendo que cojas un taxi para llegar hasta los curtidores de Marrakech.

A nuestra llegada nos abordó un señor. En un primer momento, pensábamos que era un guía cualquiera pero no, era el famoso guía de las curtidorías. Un tipo bastante hosco que nos dio una ramita de laurel para los supuestos malos olores – aunque el olor es fuerte hay que ser muy “sensible” como para que esto afecte tanto como para taparse la nariz con ramas de laurel, pero mejor prevenir que curar. El precio por persona es de 20 dirhams. El guía te lo explica todo en inglés, árabe, francés o castellano.

El atardecer en la plaza Jemma el Fna

Si crees que en dos días verás toda la ciudad de Marrakech, es que no te has informado bien. Marrakech requiere tiempo por la riqueza de matices, las miradas, los atardeceres.

Marrakech

En concreto, los atardeceres en la plaza del mercado Jemma el Fna son lo más mágico que me he encontrado en mucho tiempo. Esos atardeceres de oro, atardeceres de fuego, son tan indefinibles que solo en la segunda parte de la historia de un viaje a Marrakech podrás ver a lo que me refiero.

Marrakech

Nosotras llegamos para presenciar la metamorfosis que se da después del día: una plaza repleta de puestos de zumo de naranja y de encantadores de serpientes durante el día dio paso a la noche, que es todo luz y bullicio y parece un festival de música, las fiestas de tu pueblo o la mismísima primavera en pleno Noviembre.

Paseamos durante horas entre los puestos de comida, de sopas que eran degustadas por extraños sentados a la misma mesa. Había encontrado el ritmo de la ciudad de Marrakech.

Nosotras no tomamos una sopa por apenas 0,5 dirhams sino que preferimos compartir uno de nuestros tés interminables, de charlas que llegaban a su fin en esa noche. Terminaba mi aventura en Marrakech. Pero poco después iba a comenzar mi viaje a Chefchaouen… ¡Nos vemos otro día y seguiremos conociendo Marruecos juntos! Y si te has quedado con ganas, ¡no te pierdas nuestro viaje a Tánger!

Imágenes: Alex Bayorti.

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