Es uno de los monumentos más conocidos del mundo. Es la imagen de Roma en el planeta y también de un imperio que dominó Europa y gran parte de África. Seguro que conocéis mucho sobre él, por lo que ahora os vamos a contar algunas cosas que quizás no sabíais. Y por supuesto, os animamos a conocerlo.

Coliseo

Los secretos del Coliseo de Roma

Lo primero que hay que decir es que, técnicamente, es un anfiteatro. De hecho, su nombre original era Anfiteatro Flavio. Lo de Colosseum vino después y fue gracias a una gigantesca estatua de Nerón que lamentablemente no ha llegado a nuestros días, como tampoco ha llegado a nuestros días gran parte del propio Coliseo. El motivo principal es su antigüedad. Ronda ya los 2.000 años y ha visto de todo. Desde terremotos a saqueos de sus propias piedras. Tuvo que ser la iglesia cristiana quien lo protegiera, convirtiéndolo en santuario debido a los mártires que allí perecieron en los primeros años de esta religión que acabo conquistando el imperio entero.

Coliseo

Pero quizá lo que más interesa a todo aquel que lo visita es saber cómo era de verdad en su apogeo. Pues bien, teniendo en cuenta que su uso duró más de 500 años, sobreviviendo al propio imperio romano, se puede decir que aquí se ha hecho de todo. Sin embargo, los expertos dicen que lo que más nos sorprendería en la actualidad no sería el ruido, ni siquiera los espectáculos grandiosos que aquí se representaban. No, a todo eso ya estamos acostumbrados. Lo más impactante sería la violencia brutal y real a la que aquí se vitoreaba y animaba.

En el Coliseo todo era real y, por supuesto, las muertes no eran una excepción. En su propia inauguración, que duró 100 días, murieron decenas de gladiadores y animales simplemente para diversión del pueblo. Pero no solo había violencia en las luchas cuerpo a cuerpo entre esclavos o contra animales, sino que también en las batallas navales que aquí se representaban, llamadas Naumaquias, morían muchísimas personas en guerras reales ante los 12.000 espectadores que abarrotaban las gradas.

Coliseo

Sin embargo, al pueblo romano no se le puede juzgar con los estándares actuales. Sería tan injusto tratarlos como bestias como puede ser injusto que en un futuro a nuestra generación se la considere una sociedad enferma por permitir el maltrato animal solo para comer. Somos hijos de nuestro tiempo y los romanos nacían, vivían y morían con violencia. Y no hay mejor representación de eso que el Coliseo de Roma.

¿Lo habéis visitado? ¿Qué habéis sentido al entrar dentro?

Imágenes: Stefano PellicciariAndy RuschFalk BayerPaola Kizette Cimenti.

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