El «pueblo aplastado«, un curioso sobrenombre que afortunadamente no encierra un hecho consumado, aunque lo parezca. Y es que esta increíble aldea de Portugal parece haber sido arrollada por decenas de inmensas rocas graníticas caídas de lo alto de la montaña en la que se asienta. La realidad es otra, lejos de amilanarse, durante centenares de años los habitantes de este pueblo han buscado el cobijo de eso inmensos pedruscos para construir sus viviendas. Y cuando decimos inmensos no exageramos, porque tienen varios metros de altura y algunos además parecen estar en un equilibrio precario ¡Absolutamente asombroso!

Monsanto-rocas

Una singular arquitectura

No puede ser de otra manera, aquí la piedra lo cubre todo, desde el suelo de sus empinadas callejuelas hasta las fachadas de las casas…e incluso los tejados.

Vista de Monsanto

Cuando se pasea por las calles de Monsanto es imposible no sentir algo de temor, uno se siente diminuto bajo esas moles graníticas. Pero no hay que dejarse llevar olvidando que se trata de la esencia del pueblo, un elemento constructivo tan singular que tan pronto sirve de cimiento como de techo, de sombra en verano o de tendedero.

Monsanto

Pero además de ser uno de los rincones más bellos, asombrosos y encantadores del país, Monsanto es el «pueblo más portugués de Portugal» ¿Y por qué lo aseguramos tan categóricamente? Muy sencillo, porque este maravilloso lugar ganó este título en un concurso y así lo certifica el gallo de plata que se alza orgulloso desde 1938 en lo alto de la torre del Lucano.

Vestigios de otras épocas

Anécdotas aparte, lo cierto es que Monsanto es de esos pueblos que sorprenden nada más poner un pie en él. Pero además de su espectacular fisonomía, tiene una larga historia. Un enclave como este no podía pasar desapercibido, aquí hubo asentamientos romanos y visigodos y la fortaleza que corona el cerro Cabeço de Monsanto nos recuerda el paso de los templarios. Un castillo medieval del que solo queda la muralla después de que una explosión lo destruyera en el siglo XIX. Sin embargo las vistas que se ofrecen desde él son absolutamente espectaculares.

Panorámica-Monsanto

Curiosa, pintoresca, sorprendente, extrañamente hermosa…Monsanto es una auténtica joya granítica. Si visitas esta aldea no te resistas, vence los temores y colócate debajo de una de las moles que parece que van a echar a rodar, la sensación es increíble, te lo puedo asegurar ¿Te atreves?

Y si te quedas con ganas de conocer otros rincones bellísimos de Portugal, acompáñanos y recorreremos contigo el Algarve, Sintra o Lisboa.

Imágenes: Guy MOLLLorenzo Martín IglesiasDavid Samuel SantosGuy MOLLLorenzo Martín Iglesias.