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Si construir una iglesia nunca ha sido fácil, menos lo es hacerlo en lo alto de un peñón. Pues bien, se consiguió hace mucho y, por supuesto, todavía se puede visitar. Se trata de la capilla de Saint-Michel d’Aiguilhe, en el pueblo francés de Aiguilhe. Consagrada a San Miguel Arcángel, su visita es obligada si estamos en la región francesa de Auvernia.

Saint-Michel d’Aiguilhe

Este espectacular peñón de Aiguilhe nunca ha pasado inadvertido. De hecho, se cree que las tres grandes piedras que se encuentran en la actual capilla, pertenecen a un dolmen prehistórico construido en lo alto de la roca. Y es normal, que en una región más o menos llana aparezca un peñón así causa extrañeza a todo aquel que lo mira por primera vez.

Y como nunca ha pasado desapercibido, también los romanos consagraron una pequeña construcción a Mercurio, para terminar siendo una capilla que se consagró a San Miguel Arcángel el 18 de julio del 961 para celebrar la llegada del primer peregrino francés de Santiago de Compostela. Y desde esta fecha, el pueblo de Aiguilhe ha sido punto de paso para muchos peregrinos.

Saint-Michel d’Aiguilhe

Capilla

El santuario original fue remodelado en el siglo XII, ampliando la capilla y construyendo un campanario, caído en el año 1275 pero reconstruido en el siglo XIX. Se trata de una iglesia de estilo románico a la que se accede a través de 268 escalones que rodean el peñón. Hay que decir que no es peligroso ya que son bastante seguros y están flanqueados por un muro de piedra. Es decir, todo el mundo puede subir perfectamente hacia la cumbre sin ningún problema para observar desde  sus 82 metros de altura todo el paisaje que rodea a Saint-Michel d’Aiguilhe.

Saint-Michel d’Aiguilhe

Y merece la pena, no solo por las vistas sino por lo que podemos encontrar en el interior.  Multitud de frescos hallados en varias reconstrucciones posteriores e incluso un tesoro encontrado en 1955 en el que podremos ver un crucifijo español del siglo XI, seguramente proveniente de Compostela.

Saint-Michel d’Aiguilhe

La entrada para adultos cuesta 3,50€, aunque es posible que cambie con el tiempo. Así que lo mejor, si tenéis pensado pasaros por esta capilla construida en un peñón, es que os informéis antes en la página web.

Y por supuesto, si os gustan las construcciones en altura no podéis dejar de visitar el monte de Saint Michel en Francia.

Imágenes: Brigitte DjajasasmitaMike RoweBrigitte DjajasasmitaBrigitte DjajasasmitaBrigitte Djajasasmita