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Imponente, majestuosa, pero ante todo bellísima. La catedral del Milán, el Duomo, es de esos edificios que dejan sin palabras cuando uno se encuentra a sus pies. Lo primero que impresiona son sus dimensiones, con sus 157 metros de largo y 45 metros de altura en su nave central. En su interior caben nada menos que ¡40.000 personas! Cuando se consigue abarcar todas sus dimensiones, lo que maravilla es su formidable silueta, la belleza de sus elementos constructivos y su magnífica decoración.

Duomo-Milán-nocturno

Este maravilloso templo gótico se comenzó a construir en el año 1386, pero las obras sufrieron todo tipo de avatares que hicieron que los trabajos no finalizarán completamente hasta cinco siglos más tarde. Esta es la razón de que además del gótico se puedan observar en el edificio otros estilos posteriores. El resultado final, desde luego, es impresionante.

Su espectacular exterior

Lateral-Duomo-Milan

El aspecto exterior del Duomo, simplemente, abruma. Construida en ladrillo revestido de mármol, lo primero que llama la atención es el maravilloso bosque de 135 pináculos y torres que se alzan hacia el cielo, dando esa apariencia tan particular a la catedral. En el punto más alto, sobre una de las torres, destaca la hermosa figura realizada en cobre dorado de La Madonnina.

El imponente interior

Interior-Duomo-Milán

Tan sobrecogedora por fuera como por dentro. La catedral de Milán no deja indiferente en ningún aspecto. Inmensas columnas de mármol con figuras esculpidas sujetan las naves de la catedral. Cinco naves en cuyo interior se guardan incontables tesoros, entre ellos tres hermosos altares de Pellegrini, varios sarcófagos de insignes personajes y, muy especialmente la estatua de San Bartolomé de Marco D´Agrate. ¿Quieres saber su historia? Esta imagen, la obra de arte más conocida de la catedral de Milán, representa al apóstol que fue desollado vivo, por eso aparece en la imagen sin la piel, que le cuelga como un manto ¡Estremecedor!

Duomo-Milán-estatua-San-Bartolome

La terraza

Desde el suelo y desde las alturas, la majestuosidad del Duomo se puede admirar desde todos los puntos de vista que puedas imaginar. Si quieres contemplar de cerca los pináculos y esculturas que la adornan, si quieres disfrutar de unas maravillosas vistas de Milán, sube a la terraza. Ocupa prácticamente todo el tejado y puedes llegar a ella de dos maneras: subiendo en ascensor o por las escaleras, sin duda el modo más recomendable porque te da tiempo a admirar muchos más detalles. Y cuando estés el lo alto, sitúate en el centro de la terraza y déjate llevar por la maravillosa visión que te rodea, no la olvidarás fácilmente.

Pinaculos-Duomo-Milan

La catedral de Milán es un edifico único, absolutamente maravilloso por dentro y por fuera. Más que un monumento, una maravillosa obra de arte que hay que recorrer despacio, saboreando todos sus rincones.

¿Conoces Milán? Cuéntanos tu experiencia y sigue conociendo ese país tan maravilloso como es Italia visitando 10 encantadores pueblos en la Toscana o haciendo una ruta de cuento de Siena a Pisa.

Imágenes: Rafael EdwardsH005AktronメルビルMariano MantelLorenzoclick