El Cantar del Mio Cid fue la primera gran obra de la literatura española escrita en una lengua romance y es uno de los más grandes poemas épicos medievales de la literatura universal. Y el Camino del Cid es solo una de las muchas formas de conocer la historia y seguir las huellas de su protagonista, Rodrigo Díaz de Vivar. ¿Te apetece seguir los pasos de nuestro héroe?

Camino del Cid FINAL

Camino del Cid

La ruta del Cid: entre Burgos y Valencia

El Camino del Cid atraviesa, a través de rutas de entre 50 y 300 kilómetros, cuatro comunidades autónomas: Castilla y León, Castilla-La Mancha, Aragón y Comunidad Valenciana. Puede realizarse a pie o con bicicleta de montaña, a través de senderos y rutas senderistas; con bicicleta de carretera o con vehículos de motor, a través de carreteras secundarias.

Atienza

Atienza, Guadalajara

Hay diferentes formas de seguir las huellas del Cid. La primera de ellas es a través de sus rutas vertebrales, cada una de ellas basada en un episodio de nuestro héroe. El Destierro rememora el paso del Cid por el viejo reino de Castilla y León, desde Vivar del Cid (Burgos) hasta Atienza (Guadalajara), en su camino al destierro.

Tierras de Frontera recorre todas aquellas tierras que pertenecieron a los musulmanes y en las que el Cid impuso su ley hasta el enclave de Alcocer, donde libró una batalla. Empieza en Atienza y acaba en Ateca (Zaragoza), pasando por la ciudad de Calatayud.

Calatayud

Calatayud

Las tres taifas pasa por los tres legendarios reinos taifas: Zaragoza, Toledo y Albarracín. En este caso la ruta puede iniciarse en Ateca o Calatayud y acaba en Cella, cerca de Teruel.

La conquista de Valencia tiene como punto de partida Cella, lugar en el que el Cid esperó a aquellos que le acompañarían a conquistar Valencia. Obviamente esta ruta tiene su final en Valencia, ciudad soñada por el héroe.

Cella

Cella, Teruel

Y la última es La defensa del sur, un recorrido histórico en el que los protagonistas son los castillos islámicos. Empieza en Valencia y acaba en Orihuela, el punto más al sur que el Cid logró someter.

Otras dos formas de conocer la ruta del Cid son a través de los anillos o los ramales. Estos suelen conectarse de alguna forma con las rutas vertebrales pero los anillos son circuitos de estructura circular y con identidad propia dentro del Camino y los ramales son lineales. A diferencia de las rutas vertebrales, estas solo pueden hacerse de una determinada manera y no dan opción: pie, bicicleta o vehículos de motor.

Cid FINAL

Algunos ejemplos serían el Anillo de Gallocanta (Zaragoza y Teruel), que enlaza con la ruta de Las tres taifas y une Darica con Gallocanta; y el Anillo del Maestrazgo (Teruel y Castellón), que enlaza con la ruta de La conquista de Valencia y su impresionante recorrido permite conocer la Sierra del Maestrazgo. En cuanto a los ramales, se podría destacar, por ejemplo, el Ramal de Castellón, que enlaza con la ruta de La conquista de Valencia y une Castellón con Sagunt.

Hacer la ruta al completo y de una vez probablemente sea muy complicado porque en total son miles de kilómetros. Pero ¿te animas a hacer al menos una parte? Sus caminos llevan por zonas cuya riqueza natural, histórica y cultural es enorme. Y después de conocer los pasos del Cid, ¿qué tal si conocemos los de don Quijote de la Mancha?

Fotografías: Borja_ED SmithManuel Delgado TenorioAlberto Gonzalez RovirakinojamLumiago