Primošten es uno de los lugares, sin duda, más peculiares de Croacia. Un rincón cuya belleza y singularidad se aprecia, sobre todo, desde el aire. Una silueta nada convencional que sorprende y maravilla. ¿Quieres comprobarlo por ti mismo?

Primošten, un rincón singular en la costa dálmata

En Primošten el litoral toma una forma singular. Por un lado, una antigua isla hoy unida a la costa por una estrecha franja de tierra. Por otro, y a unos pocos metros de distancia, una lengua de tierra que se adentra en el mar. En una encontramos un pueblo precioso, en otra un denso pinar con una zona hotelera. Y en medio, una preciosa playa de aguas cristalinas. Un lugar que, sencillamente, enamora.

Primosten

Primošten realmente parece de fantasía. La antigua isla está ocupada por un pueblo precioso. Hace siglos estaba protegido por murallas y solo se podía acceder a él por mar o por un puente levadizo. Pero, cuando terminaron las invasiones turcas, en el siglo XVI, se decidió construir un paso de tierra que conectara el islote con la costa.

A pesar de ello, y de que ya no se conserve la muralla, Primošten mantiene su ambiente medieval, con calles estrechas, tejados rojos y antiguas bodegas. Una atmósfera que invita a pasear tranquilamente por el pueblo, a perderse en él y a disfrutar de todo el encanto de una antigua villa marinera.

En el paseo descubriremos la iglesia de San Jorge, construida en el punto más alto de esta peculiar península. Y aún encontraremos dos templos más, pequeños pero hermosos: la iglesia de Nuestra Señora de la Caridad y la capilla de San Roque.

Primosten

Nada que ver con lo que encontraremos en la península vecina denominada Raduča. Aquí no son edificios lo que descubriremos, sino una frondosa vegetación apenas perturbada por algunos hoteles. Un lugar ideal para descansar, para relajarse y olvidarse de todo, porque su playa es una de las más bonitas de Croacia.

Una playa que, por cierto, no es de arena, sino de pequeñísimas piedras. Sin embargo, poco importa cuando está bañada por las increíbles aguas del Adriático. Aguas transparentes, cálidas y limpias. De hecho, en verano suele estar bastante concurrida, por lo que conviene ir temprano para conseguir un buen sitio y poder disfrutarla con algo más de tranquilidad. Lo mejor es que la playa cuenta con todos los servicios imaginables y se puede pasar en ella el día completo disfrutando del agua, paseando por la orilla o probando la deliciosa gastronomía dálmata en sus restaurantes y chiringuitos.

Primosten

Primošten goza de un entorno igual de atractivo. Solo hay que alejarse un poco para encontrar bahías, calas preciosas y una hermosa marina, la de Kremik, resguardada entre colinas de vientos y oleajes. También destacan sus viñedos, que aspiran a convertirse en Patrimonio de la Humanidad.

¿Te ha gustado Primošten? ¿Estás dispuesto a disfrutarlo en persona? Si te decides a viajar a Croacia, te recomendamos que no te pierdas los lagos de Plitvice ¡son fabulosos!

Imágenes: Hotel Zora Primosten