Gracias a su larguísima historia, la vieja Europa cuenta con magníficos edificios que recuerdan el pasado esplendoroso de antiguas monarquías. Residencias reales o de todopoderosos nobles, lugares de descanso en verano o simplemente ostentosas manifestaciones de grandeza y poder. Recorremos algunos de los palacios europeos más hermosos ¿Nos acompañas?

1. La Alhambra, España

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Si hay un palacio de cuento es la maravillosa Alhambra. Realmente un conjunto fortificado de palacios, residencia de los sultanes nazaríes tras establecer su corte en Granada. De él destaca todo, en primer lugar su fantástica ubicación sobre la ciudad y con Sierra Nevada de fondo. Pero lo que hay dentro de sus muros ha impresionado durante siglos a los visitantes: una decoración exquisita, unos bellísimos jardines, patios y fuentes de singular hermosura ¿Se puede pedir más?

2. Palacio da Pena, Portugal

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Romántico, colorido, exótico…El Palacio da Pena, en Sintra, fue una de las residencias de la familia real portuguesa. Un edificio singular se mire por donde se mire, concebido para que destacase entre los frondosos bosques de la zona y mezcla increíble de diferentes estilos arquitectónicos. Bello edificio en un fantástico entorno de jardines exuberantes con plantas del mundo entero.

3. Palacio de Sanssouci, Alemania

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Fue Federico el Grande, monarca prusiano, quien a mediados del siglo XVIII mandó construir en Potsdam esta magnífica residencia veraniega. De estilo rococó quizá no destaque por sus dimensiones, bastante modestas, pero sí por sus impresionantes jardines. En ellos se puede disfrutar de hermosos paseos ajardinados, de un sinfín de templetes, estatuas y pequeños pabellones. La terraza escalonada que da a una de las fachadas del palacio es una verdadera delicia.

4. Palacio Peterhof, Rusia

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De nuevo nos dirigimos a una residencia veraniega, la favorita de los zares durante décadas. Construido por orden de Pedro el Grande a apenas 30 kilómetros de San Petersburgo, no se trata de una residencia pequeña, a pesar de su función, sino de un grandioso palacio rodeado de unos no menos impresionantes jardines en los que admirar innumerables fuentes.

5. Palacio de Schönbrunn, Austria

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Poco modesta residencia de verano de la familia imperial en Viena, es un impresionante edificio de estilo barroco. Recorrer este palacio es sumergirse de lleno en una lejana época de esplendor. Déjate llevar por el espíritu de  Sissi y disfruta de los 40 magníficos aposentos reales que se pueden visitar y de sus interminables jardines.

6. Palacio de Belvedere, Austria

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Seguimos en Viena para admirar un palacio mucho más modesto pero increíblemente hermoso. Residencia también de verano, pero del príncipe Eugenio de Saboya. Son realmente dos pequeños palacios unidos por un jardín de estilo francés encantador que invita a sentarse tranquilamente y disfrutar de la belleza del paisaje.

Palacio de Versalles, Francia

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Es inevitable, no se puede hablar de palacios de cuento sin mencionar el majestuoso, fantástico e imponente palacio de Versalles. Poco se puede decir de él que no se sepa. Fue Luis XIV quien ordenó su construcción en medio de 800 hectáreas de fantásticos jardines. Su interior, sencillamente, apabulla por su riqueza artística. El lujo y la ostentación se respiran en cualquier rincón. Casi es imposible describirlo, hay que visitarlo para percibir su grandiosidad.

¿Conoces alguno de estos palacios? Cuéntanos cuál te gustó más. Y si quieres seguir conociendo edificios fantásticos, acompáñanos en una ruta por los castillos más bellos de Alemania.

Imágenes: Pedro SzekelyJulián Rejas De CastroSinga HitamWolfgang StaudtDennis JarvisJavier Carmona,

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