Óbidos es de esas pequeñas ciudades que es difícil olvidar. Singular y encantadora villa medieval situada al norte de Lisboa, fue construida hace siglos sobre una colina y así se ha mantenido hasta nuestros días. Una ciudad de callejuelas empinadas y casas encaladas, dominada por un increíble castillo y rodeada de una imponente muralla ¿Se puede pedir más?

Panorámica-de-Obidos

Idílico, pintoresco, encantador…así es el casco histórico de Óbidos. Un laberinto de calles adoquinadas y retorcidas, flanqueadas por encantadoras casas blancas. Casas decoradas con rayas de vivos colores, flores y los tan característicos azulejos azules portugueses.

Calles-de-Obidos

Las murallas y el castillo

Perfectamente conservadas, las recias murallas rodean la ciudad. Una recomendación, recórrelas por su parte más alta, contemplarás maravillosas vistas de los tejados y  las calles de Óbidos. Y dominando todo el conjunto se levanta el imponente castillo, con muros que en algunos puntos alcanzan los 13 metros de ancho. Muy dañado por el terremoto de 1755, fue reconstruido hace unas cuantas décadas y hoy alberga una posada de lujo.

Castillo-de-Obidos

¿Qué más se puede ver en Óbidos?

La villa esconde maravillosos rincones. Antes de adentrarte en ella para un momento en la “Porta da Vila” y admira los azulejos del siglo XVIII que la decoran.  Sube desde ella por la pintoresca “Rua Direita”, llena de tiendas y restaurantes. Y admira la sencilla belleza de la Iglesia de Santa María o la de São Tiago.

Iglesia-de-Santa-María-de-Obidos

Alejándose un poco del casco viejo, Óbidos aún muestra algunos tesoros más, uno de ellos es un fantástico acueducto de más de 3 kilómetros de largo, construido por orden de Catalina de Austria. Y no de piedra, sino de agua, es otro de los lugares que no hay que dejar de contemplar, la hermosa laguna que hay junto a la villa y que recuerda que hubo un tiempo en el que eran las aguas del mar las que bañaban los pies de Óbidos.

Laguna-de-Obidos

Una curiosa tradición

Discurría el siglo XIII cuando el rey Dinís visitó Óbidos. La cuidad lucía ya tan hermosa que el monarca decidió ofrecérsela a su futura esposa como regalo de bodas. Se iniciaba así una tradición que perduró hasta el siglo XIX. Óbidos fue así, rey tras rey, el más bello obsequio de compromiso. Por ello la ciudad es también conocida como la “Villa de las Reinas”.

Hermoso escenario también para una boda real, pero tal vez muy poco romántica. Aquí se casó el rey Alfonso V y su prima Isabel ¿Adivináis la edad de los novios? Tan solo 10 y 8 años.

Algunos datos útiles

Óbidos se encuentra a unos 80 kilómetros de Lisboa, menos de una hora en coche por la A8. Pero también hay una buena combinación con la capital lusa en autobús y en tren.

¿Te preguntas qué fecha es la mejor para perderte en esta bucólica localidad? Si la visitas en julio podrás recorrer un maravilloso mercado medieval en el que disfrutarás de torneos, espectáculos musicales, maravillosa artesanía y fantásticas viandas. Pero si eres goloso, adelanta un poco la fecha, en marzo podrás disfrutar del Festival internacional del Chocolate: cursos de cocina, chocolaterapia, dulces esculturas que sí se pueden comer…¡Delicioso!

Festival-Chocolate-Obidos

Compártelo y si quieres seguir conociendo otras maravillosas ciudades de Portugal, recorre con nosotros Sintra ¡Te enamorarás de ella!

Imágenes: Humberto SantosIvo AnastácioFrancisco AntunesHumberto SantosAdriano AfonsoCarlo Guarneri.