Justo en el corazón del la jungla birmana se escondía esta maravilla que casi parece formar parte del paisaje natural de la selva… Increíble. Templos, pagodas, estructuras religiosas y yacimientos arqueológicos se confunden entre la espesura de sus bosques en perfecto respeto con su entorno, tanto que consigue transmitir una bonita sensación de paz con solo mirarlo. Si quieres descubrir tu lado más místico y espiritual ven a visitar Bagan.

Nuestro viaje empieza en la República Myanmar, antigua Birmania, situada entre la India y la Tierra del Sol Naciente. Ahí, sobre una meseta árida del país bañada por el río Ayeyarwady, se encuentra Bagan y su Valle Dorado de las mil pagodas construidas entre los siglos XI y XIII, uno de los conjuntos arqueológicos más impresionantes del mundo que es Patrimonio de la Humanidad. Para su visita conviene dividirlo en dos zonas: norte y sur. ¿Empezamos?

Visitando la zona norte

Templo Ananda

Anada

El templo más grande y hermoso del conjunto data del s. XI y, como se puede apreciar, sus cúpulas alargadas y doradas contrastan con su fachada blanca inmaculada, haciéndolo destacar entre la jungla. En su interior alberga una gran cantidad de obras de arte, como tallas de madera, esculturas en piedra, paredes decoradas con estucos, bellas vidrieras y forjas que casi lo convierten en un museo. Te recomendamos lo visites a ultima hora de la tarde porque se ilumina, aumentando así su belleza.

Htilo Minlo

Hitlo Minlo

Nos vamos ahora al templo dedicado a la diosa Fortuna, pues fue un modo que tuvo el Rey Htilo Minlo de recompensarla por haberle concedido el regalo de reinar en Bagan. Según cuenta la leyenda el padre del rey Htilo Minlo tenía 5 hijos y, no sabiendo a quien donar su trono, le encomendó a la fortuna esta labor. Tomó una sombrilla blanca, símbolo del país, y la giró. La «mano» de la Fortuna se posó en Htilo Minlo. ¡Qué suerte!

Pagoda Sheweizigon

Sheweizigon

Aunque al pasear por sus caminos terrizos rojos da la sensación de abandono todos estos templos y pagodas son utilizados por los fieles para el culto a Buda. La pagoda a la que nos dirigimos, posiblemente, sea la más llamativa sin duda es la valiosa pues su fachada se encuentra recubierta de oro. Es la más venerada porque en su interior se encuentra un diente y la clavícula de Buda.

Manuha

Visitando la zona sur

Pagoda Manuha

 

Manuha

Nos dirigimos ahora a la zona sur para seguir nuestra visita a sus templos, llegamos entonces a la Pagoda Manuha elegante construcción con forma casi piramidal coronada por una cúpula dorada acabada en aguja. Entrando en su interior podemos contemplar tres gigantescas estatuas de buda: dos sentadas y una reclinada en posición de «muerte». Alrededor de la pagoda se cultivan árboles frutales como ofrenda a Buda.

Templo Nagayon

Vamos ahora hasta el Templo Nagayon, menos fastuoso que los anteriores. Tiene la belleza en su interior pues cubre sus paredes con pinturas que relatan la vida de Buda, y en los nichos podemos ver las estatuas de Buda durmiendo y las de los nats encapuchados que velan su sueño. Muy sugestivo.

Templo Dhamayagyi

Dhammayagyi

Nuestra última parada la hacemos para contemplar el más colosal, en cuanto a dimensiones, de todos los templos de la zona. Se trata del Templo Dhamayagyi, un templo incompleto pues pesa sobre él una triste historia de despecho. Lo mandó edificar un rey despiadado para expiar su conciencia por los muchos crímenes que había cometido. Los trabajadores que estaban construyendo su templo en venganza dejaron el templo incompleto y lleno de escombros que aún hoy podemos encontrar.

¿Qué te ha parecido nuestra experiencia budista? Cuéntanos en tu opinión te esperamos.

Imágenes: ppana, Jeremy Whigham, mauro gambini, Leo Koolhoven, Jason Eppink, erwan fiquet,