Anclados en tiempos pasados, recordándonos una antigua historia en cada rincón, encantadores y sorprendentes. Cataluña está sembrada de preciosos pueblos medievales capaces transportarnos a épocas muy lejanas. Algunos se han convertido en auténticos destinos turísticos, otros, en cambio, permanecen casi en el olvido. Vamos conocer algunos de esos pueblos ¿Quieres venir con nosotros?

Ruta por los pueblos medievales de Cataluña: Girona

Todos son diferentes, pero tienen elementos comunes, como son sus casas de piedra, sus calles empedradas y sus galerías porticadas. Y todos se conservan como congelados en el tiempo. De momento, nos quedamos en la provincia de Girona, más adelante viajaremos por el resto de la comunidad catalana.

Besalú

Besalú

Su imponente puente románico de siete arcos recibe al visitante y le lleva a un casco histórico espectacular. Es un entramado de callejuelas estrechas y retorcidas entre las que se descubre el rastro de la antigua judería, con su casa de baños.

Pero Besalú tiene mucho más. Una bonita Plaza Mayor, algunas casas-palacio y varias iglesias medievales son solo parte de su rico patrimonio histórico.

Monells

Monells

Dirigimos ahora nuestros pasos a Monells. Seguro que te suena si has visto la película Ocho apellidos catalanes, porque este fue uno de sus escenarios. Pero  más allá de la anécdota, estamos en uno de los pueblos más bonitos de Cataluña, un lugar capaz de hacernos olvidar la época en la que vivimos

Su magnífica Plaza Mayor acogió uno de los mayores mercados de Cataluña. Testigos de su antiguo esplendor son también las murallas de un castillo ya desaparecido y algunas casas señoriales.

Pals

Pals

Y del interior a la costa. En Pals merece la pena pasear tranquilamente por el interior de su recinto amurallado, disfrutando de cada rincón que se aparece. Rincones y edificios maravillosos, como su Plaza Mayor, sus torres visigóticas, el castillo o la Torre de la Horas. Detente un momento para buscar y admirar pequeños detalles, bóvedas singulares, maravillosas rejas que son obras de arte o antiguas portadas. Más allá de la muralla, aún se conservan viejas masías, algunas de las cuales son fortificadas.

Tossa de Mar

Tossa de Mar

Es uno de los pueblos medievales más conocidos de Girona, tal vez por su situación en la Costa Brava. O por su fantástico castillo asomándose al mar. O por las murallas que encierran el casco urbano y que se pueden recorrer por su parte superior. O por sus estrechas pero hermosas callejuelas. O por la mezcla de todo ello, que da como resultado una villa llena de encanto.

Peratallada

Peratallada

Regresamos al interior y descubrir uno de los pueblos medievales mejor conservados de Cataluña. Peratallada es una auténtica joya, de hecho, tiene la declaración de Conjunto Histórico-Artístico. Aún se conserva el castillo que dio origen a la villa, soberbio, con su torre del Homenaje, su foso y su recinto amurallado.

Alejándonos de esta construcción podemos pasear por sus callejuelas para ir descubriendo las casas típicas de la zona, con unos característicos arcos de piedra, y llegar a la iglesia de Sant Esteve de Peratallada, del siglo XIII.

Beget

Beget

Tranquilo, delicioso y en un entorno bellísimo muy cerca de los Pirineos. Beget es un lugar perfecto para olvidarse de todo. Un pueblo de casas de piedra y balcones de madera que ha permanecido alejado del turismo por su complicado acceso.

Un pequeño pueblo en el que destaca su iglesia románica de San Cristóbal. Comenzó a construirse en el siglo X, aunque la mayor parte del templo data del siglo XIII. Su torre de cuatro pisos es magnífica.

Castellfollit de la Roca

Castellfollit de la Roca

De este pueblo destacan dos aspectos: su arquitectura medieval, por supuesto, y también su situación. Situado al borde de un imponente acantilado, desde la distancia su imagen es de lo más fotogénica.

Su casco urbano es un entramado de calles estrechas y sombrías entre las que se descubren pequeñas plazas. Destacan la iglesia de San Salvador, del siglo XIII y el campanario de San Roc. Por supuesto, debes admirar las magníficas vistas desde el mirador Josep Pla.

Una ruta intensa pero interesante ¿Verdad? Y aún queda mucho, porque Cataluña tiene un rico patrimonio medieval que seguiremos recorriendo ¿Vendrás con nosotros?

Imágenes: Michele UrsinoJosé Luis MiezaRussell ChartersCarmen XXANDARA RUTASJordi Joan FabregaPedro Garcia HernandezMariluz Rodriguez.