Situado en la zona más occidental de Cuba, el valle de Viñales es uno de los lugares más increíbles, hermosos y sorprendentes que se pueden visitar en la isla. Su peculiar orografía y los tonos verdes de su densa y única vegetación lo convierten en un escenario de fantasía.

Valle de Viñales, un paraíso en el corazón de Cuba

Cuando se piensa en Cuba, lo primero que viene a la mente son sus maravillosas playas, pero hay mucho más que ver y que sentir en ella. El valle de Viñales es el claro ejemplo de que la isla esconde otros muchos tesoros. Este, en concreto, es Parque Nacional y Paisaje Cultural de la Humanidad, reconocimientos de sobra merecidos.

Mogote-en-Valle-Viñales

Uno de los elementos característicos de este valle son los denominado mogotes. Se trata de unas curiosas formaciones redondeadas que en algunos casos superan los cien metros de altura, que presentan formas diferentes y que pueden estar agrupadas o despuntar en solitario. ¿Cómo se formaron? Por la intensa erosión de las lluvias caribeñas, que durante miles de años han ido moldeando estas fantásticas formas.

Y no solo llaman la atención estas peculiares montañas, también la vegetación que las rodea. Aquí crecen nada menos que 17 especies endémicas, la más significativa es la palma corcho, una especie que tiene nada menos que 150 millones de años y que los expertos han calificado como “fósil viviente”.

La erosión, en este caso producida por ríos subterráneos, también ha formado en este hermoso lugar infinidad de cuevas. Impresionante es el sistema cavernario de Santo Tomás que, con sus más de 40 kilómetros, es un verdadero paraíso para los amantes de la espeleología.

Cueva-en-Valle-Viñales

Hermosa y muy visitada es la Cueva del Indio, que se recorre en barcas que navegan por los ríos subterráneos de su interior. Y, una de las más interesantes, es la de San Miguel, gracias al arte rupestre que aquí representaron pueblos precolombinos que habitaron en esta zona.

Otro de los puntos interesantes y sorprendentes del valle es el mural de la Prehistoria, pintado sobre una imponente pared rocosa. Y no es el resultado de un trabajo improvisado, al contrario, para poder realizar esta magnífica obra antes hubo que desbrozar la zona y limpiar la roca del mogote Pita.

Mural de la Prehistoria

El autor de esta inmensa obra, de 180 metros de largo, es Leovigildo González Morillo. Un mural en el que quiso representar la evolución de la vida en esta zona, desde los moluscos marinos a los grandes mamíferos y los primeros aborígenes que la poblaron, los guanahatabeyes.

Y hablando de pobladores, no hay que dejar de pasear por el poblado de Viñales, pequeño y encantador, donde se puede respirar y conocer otra parte importante del valle, la de los cultivos tradicionales, especialmente el tabaco. Sus habitantes, gentes sencillas y amables, no solo se dedican a la agricultura, también encontrarás en ellos magníficos guías dispuestos a contarte los secretos del valle.

Valle-Viñales

Para no perderse absolutamente ninguno de los rincones del parque nacional, hay diversas rutas. Todas ellas son bastante asequibles (la más larga apenas tiene 8 kilómetros). En el centro de visitantes puedes obtener toda la información que necesites.

¿Conocías la existencia del valle de Viñales? ¿Te ha gustado? Compártelo y empieza a pensar en unas fantásticas vacaciones en Cuba.

Imágenes: Allan HopkinsRafy RodriguezGuillaume BaviereMiguel Discart