No hay construcción romana que haya llegado hasta nuestros días en un estado de conservación tan magnífico como el de este templo. Y es que el Panteón de Agripa es un edificio singular en todos los sentidos: desde la técnica constructiva que se empleó en él hasta su particular historia. Es un lugar de visita obligatoria en Roma, este magnífico edificio lleva levantando exclamaciones de admiración desde hace dos mil años. ¿Quieres conocerlo? ¡Vamos allá!

El Panteón de Agripa en Roma, una maravilla de la Antigüedad

No hay mejor valoración ni descripción de lo que es y lo que representa esta construcción que las que hicieron un artista mítico y un escritor inolvidable. De él dijo el gran Miguel Ángel que tenía un “diseño angélico y no humano”. Stendhal, por su parte, no dudó en asegurar que “el más bello recuerdo de la antigüedad romana es sin lugar a dudas el Panteón. Este templo ha sufrido tan poco, que aparenta estar igual que en la época de los romanos”.

Después de semejante presentación casi sobran las palabras, pero no te vamos a dejar con las ganas de conocer un poco mejor esta maravilla de la Antigüedad, no te preocupes.

Panteon Agripa

Y empezamos hablando de su historia. Se construyó en tiempos del emperador Adriano, alrededor del año 126 sobre los restos de un templo anterior que había sido destruido por un incendio. El Panteón fue un lugar sagrado dedicado a “todos los dioses de Roma”.

A principios del siglo VII, concretamente en el año 608, ocurrió un hecho importantísimo: el emperador Focas donó el Panteón al papa Bonifacio IV, que lo trasformó en una iglesia que honraría a los mártires cristianos. Se convirtió así en el primer templo pagano transformado en iglesia.

Lo más importante es que este gesto fue lo que permitió que el Panteón haya llegado casi intacto hasta nuestros días. Gracias a su utilización ininterrumpida como lugar de culto cristiano este magnífico edificio no corrió la misma suerte que otros, que fueron poco a poco desmantelados o cayeron víctimas del abandono.

Cúpula Panteón Agripa

Vamos ahora a los detalles. Detalles que te van a dejar boquiabierto, ¡seguro! El más destacado, sin duda, su cúpula. Sencillamente magnífica, ¡más grande incluso que la de San Pedro, en el Vaticano! Tiene un diámetro de poco más de 43 metros y en su punto más elevado se puede observar una gran abertura.

Una abertura que acapara, inevitablemente, las miradas y que también genera algunas dudas. Por ella entran los rayos del sol que crean un ambiente casi mágico… pero también entra el agua cuando llueve. ¿Se inunda, entonces, el Panteón? Por supuesto que no, una veintena de agujeros disimulados perfectamente en el suelo se encargan de desaguar.

Interior Panteon Agripa

La cúpula es lo más destacado por su complejidad constructiva que todavía hoy maravilla a todo el mundo. El interior, como puedes imaginar, ha cambiado mucho desde tiempos romanos. Te diremos, simplemente, que aquí descansan en tumbas, más o menos vistosas, reyes de Italia y personajes ilustres como el gran pintor y arquitecto Rafael.

Solo un detalle más, dedica un momento a admirar la fachada del Panteón, ante ti se alza un bello pronaos sujeto por 16 columnas de casi 15 metros de altura, 8 de ellas en la parte frontal.

Hermoso, equilibrado, único… ¿Cómo definirías tú este magnífico edificio? Y si quieres seguir conociendo la Roma más antigua, visita con nosotros el Coliseo o el Foro Romano.

Imágenes: Josep Toledo, Stefan Bauer.

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