Es uno de los pueblos blancos de Andalucía más hermosos. Entre la serranía de Ronda y el Campo de Gibraltar, justo en el límite entre Málaga y Cádiz y con el Mediterráneo al frente se levanta Casares, un pueblo con encanto y con una interesante historia.

Casares, uno de los pueblos más bonitos de Málaga

Aunque sus orígenes se remontan mucho más atrás en el tiempo, Casares tuvo uno de sus momentos de mayor esplendor en la época romana ¿Podrías imaginar de dónde viene su nombre? De Julio César. Sí, fue el célebre emperador romano el que dio nombre a este pueblo. La razón no es otra que la temporada que en el año 61 a.C. pasó en estas tierras el entonces pretor para utilizar los baños de la Hedionda. Unos baños de aguas sulfurosas muy beneficiosas para la enfermedad hepática que padecía.

Vista-de-Casares

No hizo falta más para que la fama de Casares se extendiera por todo el Imperio Romano. Tanta fue su importancia en la época que incluso llegó a acuñar moneda propia.

Casares es, además, localidad natal del que se considera padre de la Patria Andaluza, Blas Infante. De hecho, se puede incluso visitar la casa en la que nació y que hoy está dedicada a recordar su figura.

Ladera-de-Casares

Casares es un pueblo catalogado como colgante por la peculiar disposición de sus casas. El entramado que hoy conocemos es de la época árabe. Un laberinto de callejuelas sinuosas y empinadas entre casas de un blanco impoluto que cubre la ladera de un cerro de 435 metros de altitud. Un casco histórico declarado Conjunto Histórico-Artístico.

En su parte más elevada es donde se pueden visitar algunos de sus edificios más representativos. Destacan las ruinas de la antigua fortaleza árabe, de la que apenas se conservan dos de sus puertas, algunas torres y parte del lienzo de la muralla.

Casares

Sobre la fortaleza, en el siglo XVI, se edificó la iglesia de la Encarnación, otro de los puntos de interés de Casares, como lo son el arrabal y el cementerio, con una peculiar forma circular.

La ermita de San Sebastián, la fuente de Carlos III y, por supuesto, los baños de la Hedionda que frecuentó Julio César, son también paradas imprescindibles en la visita a Casares.

Sierra-Bermeja

Y no hay que olvidar que este pueblo también tiene un pedacito maravilloso de costa y está en un entorno privilegiado, el del Paraje Natural Los Reales de Sierra Bermeja. ¿Algo más? Sí, si eres aficionado al golf aquí encontrarás algunos campos en los que practicar tu deporte favorito.

No esperes para conocer el maravilloso pueblo de Casares, puedes aprovechar para hacer una ruta por los pueblos blancos y perderte en la bellísima Ronda ¿Qué te parece nuestra sugerencia?

Imágenes: miquitosPeterManuel Vidal15Gitte