Cuando escuchamos hablar de Mallorca casi siempre lo que imaginamos son preciosas calas y playas de aguas cristalinas. Pero esta isla mediterránea esconde mucho más, pueblos encantadores, en medio de parajes de increíble belleza, con aires medievales o todo el sabor marinero de otras épocas. Vamos a conocer algunos de ellos ¿Te apuntas?

8 pueblos de Mallorca que tienen mucho encanto

1. Valldemossa

Valldemossa

En el corazón de la sierra de Tramuntana, rodeado de olivos, almendros y encinas, descubrimos uno de los pueblos más bonitos de las Baleares. Lugar romántico como pocos que nos traslada a otra época.

En su cartuja pasaron una corta temporada Frédric Chopin y su amante, la escritora George Sand. Solo estuvieron unos meses, pero su huella es imborrable. Gaspar Melchor de Jovellanos y Rubén Darío también pasaron un tiempo en Valldemossa, aunque por diferentes motivos. El primero, desterrado por Manuel de Godoy, ministro de Carlos IV. El segundo, para empaparse del espíritu de la antigua cartuja.

2. Deià

Deia

Su estampa bohemia ha atraído a infinidad de artistas. No puede extrañar, encaramada a una colina, esta localidad de casas de piedra invita a pasear con calma, a perderse para descubrir cada uno de sus rincones.

El escritor Robert Graves se enamoró de esta villa y aquí murió. Se puede visitar la que fuera su casa o el cementerio, lugar en el que descansan sus restos y desde el que se contemplan unas vistas espectaculares.

Pero si su casco urbano es precioso, no lo son menos sus calas. Y desde Sa Foradada se disfruta de las más increíbles puestas de sol que puedas imaginar ¿Se puede pedir más?

3. Sóller

Soller

Esta preciosa villa encierra infinidad de encantos. Desde preciosas iglesias y casas señoriales a interesantes museos y un destacado patrimonio modernista. Una auténtica joya situada en un valle durante siglos muy aislado.

Todo ello sin olvidar su puerto natural, uno de los más bonitos de España. Y la mejor manera de conocer esta ciudad es hacerlo viajando en su histórico y encantador tren. Un recorrido de lo más bucólico que en cinco kilómetros une la población con la zona del puerto.

4. Alcudia

Alcudia

Ciudad de larga historia, Alcudia es una verdadera delicia. Una localidad en la que aún se descubren restos romanos de la antigua Pollentia, de enorme interés. Pero además, es muy fácil percibir su trazado medieval, condicionado por la muralla que la envuelve y de la que aún se conservan algunas de sus puertas y sus baluartes.

La iglesia de Sant Jaume, algunas casonas señoriales o la capilla del Santo Cristo merecen también una visita. Como la merecen su puerto, sus fantásticas playas y su increíble entorno natural.

5. Pollença

Pollensa

Esta es otra bonita villa de reminiscencias medievales que ha enamorado a insignes personajes. Agatha Christie se inspiró aquí para dar forma a una de sus obras y personajes como Chaplin, Audrey Hepburn o Winston Churchill se hospedaron en uno de sus hoteles.

Más allá de la anécdota, sus callejuelas, su Plaza Mayor y su puente romano son pequeñas maravillas. También lo es el Calvario, aunque realmente haga honor al nombre, ya que se trata de un paseo de 365 escalones que llevan a una pequeña capilla de estilo neogótico. Eso sí, el esfuerzo merece la pena, porque las vistas son preciosas.

6. Sineu

Sineu

Si lo que se busca es tranquilidad, Sineu es perfecto. Situado en el centro de la isla, es bastante menos conocido que los pueblos que hemos visitado, pero no menos encantador.

Después de recorrer sus calles, descubrir su magnífica iglesia parroquial, el Palacio de los Reyes de Mallorca o el Convento Jesús María, nada mejor que sentarse en la terraza de alguno de los cafés de la plaza Des Fossar. Y si es miércoles, disfrutarás de un animado y colorido mercadillo de origen medieval.

7. Capdepera

Capdepera

Su fortaleza amurallada del siglo XIV es lo más representativo de este pueblo, pero no es lo único que ofrece a los visitantes. La iglesia de San Bartolomé y algunas casonas son también de interés, como lo son los yacimientos arqueológicos que hay en sus inmediaciones y que dan idea de la posición estratégica que a lo largo de la historia ha tenido esta villa.

También muy cerca hay preciosas playas, como Cala Ratjada o Cala Agulla, perfectas para relajarse junto al mar.

8. Fornalutx

Fornalutx

Situado muy cerca de Sóller, es otro pueblo de casas de piedra, calles empinadas y encanto en cada rincón. Uno de esos lugares auténticos que no se olvidan fácilmente, aunque no tenga grandiosos monumentos. Merece la pena, sin embargo, hacer una parada en su iglesia gótica y en su torre de defensa.

Perfectamente mantenido, conserva además una curiosa tradición: muchas casas muestran tejas pintadas en los voladizos, con dibujos de lo más variopinto realizados en tonos rojizos.

Ya lo has podido comprobar, más allá de sus preciosas playas o de su capital, Mallorca esconde auténticos tesoros en forma de pueblos maravillosos. Compártelo y sigue descubriendo con nosotros más rincones de esta increíble isla ¡Hay muchos!

Imágenes: Roberto Pla, Random_fotos, Alberto Mainzer, Dimonió, netsnake, Thomas Münter, Pascal Rünzi, Pelle.

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